El fragmento no es parte de un todo, no encaja en nada.
Enceguecida por la luz, la vista agrupa objetos; ciega a lo singular, une partes.
El universo no es cóncavo ni convexo; no es un todo, ni es uno, es un todo inconcluso - nada permite excluir la hipótesis de un universo infigurable, que escape a toda exigencia óptica, que escape también a la consideración del todo, esencialmente no concluido, desunido, discontinuo - El universo escapa a la ley. Es un fuego que se enciende y apaga con una medida desmedida.
Nada cómo el fuego para provocar el fuego.
Nada cómo el habla del fragmento para provocar el habla del fragmento. Habla que no guarda palabras sino que guarda silencio. Habla que no usa el lenguaje para argumentar y sacar conclusiones. Habla intermitente que se interrumpe sin concluir y yuxtapone sin unir. Usa el lenguaje como un graffiti para provocar otros graffiti; como un grito en medio de la noche para provocar otros gritos - lenguaje cómo geografía, lenguaje que no trama -
El habla de fragmento no expresa sentencias de belleza lapidaria, no intenta atar lo que resiste ser atado, ni unir lo que está separado. No habla para moralizar ni para imponer un orden. El mundo no es un objeto a interpretar, es un juego de fuerzas. Una fuerza es siempre singular, nunca es una, siempre está en tensión con otras fuerzas. Entre una y otra fuerza no hay nada sino discontinuidad - Pluralidad de fuerzas quiere decir fuerzas distintas, que se relacionan entre sí por la distancia que las pluraliza y que son en ella como la intensidad de su diferencia - La obra fragmentaria ... tiene un sentido completamente diferente si aparece como una renuncia al acto de componer ... o al contrario como la búsqueda de una forma nueva de escritura, que torna problemática la obra acabada, no porque se niegue al cumplimiento, sino porque explora el espacio infinito de la obra, con un rigor inexorable, pero bajo un nuevo postulado, a saber que las relaciones de ese espacio no necesariamente estarán conformes con los conceptos de unidad, de totalidad, y de continuidad -
El orden produce obras acabadas. Las exhibe en salas, museos, bibliotecas. Las inmobiliza, volviéndolas parte del orden para mantener el orden.
La obra fragmentaria surge de la búsqueda de una escritura nueva. Búsqueda de un sentido libre del orden del sentido, que no sacrifique el buscar al encontrar, el movimiento al cumplimiento, que no se deje inmobilizar.
Fuente: nudos del lenguaje. Juan C. Gorlier sobre Maurice Blanchot.